Hernández advirtió que los miembros de estructuras criminales y otras similares se han convertido en "máquinas de matar", que asesinan a sangre fría por órdenes de cabecillas.

El gobierno hondureño anunció este martes que aumentará el número de efectivos militares con funciones policiales para fortalecer la lucha contra las sangrientas estructuras criminales, aunque organismos de derechos humanos cuestionan la decisión.

El presidente Juan Orlando Hernández hizo el anuncio tras una gira por el país: "Se notó que vamos a necesitar de mayor número de efectivos de la Policía Militar, la fuerza TIGRES (Tropas de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad), Policía Nacional y Fuerza Antimaras y Pandillas".

El número se definirá la próxima semana.

Hernández advirtió que los miembros de estructuras criminales y otras similares se han convertido en "máquinas de matar", que asesinan a sangre fría por órdenes de cabecillas.

"Cada vez miramos mayor repetición de estos casos", alertó.

Según el gobernante, las autoridades han detectado que los integrantes de las estructuras se movilizan a otras áreas del país cuando se despliegan operativos policiales para capturarlos, por lo cual se requiere ampliar la cantidad de efectivos para combatirlos.

El gobierno atribuye a la participación de los militares en labores de seguridad la disminución de la tasa de homicidios, que pasó de 60 por cada 100.000 habitantes en 2016 a 43 en 2017 y a cerca de 40 en 2018.

Sin embargo, organismos de derechos humanos cuestionan la "militarización" de la seguridad.

El coordinador del Observatorio de la Niñez de la organización no gubernamental Casa Alianza, Jaime Flores, dijo a la AFP que las políticas de seguridad del gobierno de Hernández se basan exclusivamente en una "estrategia militar".

"En cuatro años esa política no ha dado resultados y es una forma de fortalecer al ejército, que es el único que mantiene en el poder a Hernández, junto a Estados Unidos", sentenció el activista humanitario.

Las fuerzas militares estuvieron en la primera línea de las fuerzas represivas que combatieron las protestas de los opositores después de las elecciones de noviembre del 2017 que acusaban a Hernández de reelegirse mediante un fraude.

La última ronda de diálogo terminó el viernes en Pekín sin que las partes llegaran a un arreglo. Pero el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que podría extender el plazo de la tregua más allá del 1 de marzo si considera que están cerca de alcanzar un acuerdo.

El 7 de agosto Boudou había sido hallado culpable y quedó detenido por "cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública" por intentar adueñarse a través de un testaferro de la empresa privada Ciccone, dedicada a fabricar papel moneda y documentos públicos, mientras era ministro de Economia.

Más artículos...