Piñera decretó estado de emergencia el pasado sábado, tras una violenta jornada de protestas el viernes por el aumento del precio del metro pero que luego se extendieron a otras demandas sociales, con saqueos a supermercados y negocios y la quema del múltiples estaciones del metro, que los primeros días quedó inmovilizado.

El presidente boliviano, Evo Morales, se declaró reelecto en la primera vuelta de los comicios nacionales, pero el candidato opositor, Carlos Mesa, dijo el miércoles que no reconocerá los resultados, luego de que la interrupción del conteo y un posterior cambio de tendencia generaran dudas sobre el escrutinio. 

Morales denunció además que "está en proceso un golpe de estado", en aparente referencia a las protestas opositoras y la huelga indefinida anunciada a partir de este miércoles. "Quiero que sepa el pueblo boliviano, que hasta ahora humildemente soportamos para evitar violencia y no hemos entrado en confrontación", sostuvo.

Al amanecer del martes, los alcaldes se agruparon al exterior de Palacio Nacional poco antes de que el presidente izquierdista iniciara su habitual conferencia matutina. Durante la protesta, se presentaron algunos roces y empujones entre los manifestantes, lo que llevó a personal de seguridad a dispersarlos con el espray lacrimógeno.

Más artículos...