El expresidente (2002-10) es el crítico más severo del acuerdo con la otrora guerrilla -a la que propinó duros golpes militares-, con el argumento de que premia con impunidad a responsables de delitos atroces aun cuando, según lo firmado, deberán reparar a sus víctimas y contarles la verdad de lo ocurrido para recibir beneficios penales y evitar la cárcel.

Assange no estuvo presente en la sala este viernes, pero siguió el procedimiento por videoconferencia desde la prisión de Belmarsh, en el sudeste de Londres, donde cumple una condena de 50 semanas por violar su libertad condicional cuando en 2012 se refugió en la embajada de Ecuador en Londres.

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