Caifanes se rinde ante ‘la raza’

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Para muchos, la música tiene un poder sanador a nivel emocional y el sábado, 20 mil personas fueron pacientes de una sesión de sanación en la Arena Ciudad de México que estuvo a cargo de Caifanes, quienes se presentaron en el recinto de Azcapotzalco como parte de sus festejos por 30 años de existencia.

Tras los sismos ocurridos el 7 y 19 de septiembre, que afectaron a los habitantes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Morelos, Puebla y la Ciudad de México, los Caifanes agradecieron a los mexicanos la solidaria respuesta que hubo ante las situaciones de emergencia que se dieron en los días pasados.

Muchas gracias por estar aquí esta noche en este concierto que tiene mucha historia y que está rodeado de muchos sucesos que han ocurrido en los últimos días, donde se juntan muchas emociones. Grande es, muy grande. México se está levantando como los gigantes, sus pasos son lentos pero poderosos.

Que Dios te bendiga, que te dé mucha luz y lo único que podemos decir es muchas gracias por lo que hicieron y por lo que están haciendo. ¡Que Dios los bendiga siempre! Es un ejemplo para todo el mundo lo que pasó y no hay palabras para expresar lo que sentimos, no hay idiomas… nada. ¡Muchas, muchas gracias! Estamos a tus pies humildemente”, dijo Saúl Hernández instantes antes de hincarse en el escenario y arrancar una ovación.

Así, después de que temas como Los Dioses ocultos, Para que no digas que no pienso en ti y Miedo, Hernández, Sabo Romo, Diego Herrera, Alfonso André y Rodrigo Baills –quien toca las guitarras- dieron vida a canciones como Viento –en la que se vio el video de la canción en la pantalla del escenario-, Cuéntame tu vida –tema que dedicaron a Gustavo Cerati-, Detrás de ti y Mátenme porque me muero.

El público cantaba con toda su fuerza cada una de las letras que hicieron de las canciones de Caifanes un clásico, mientras que la banda regalaba momentos de recuerdos a sus seguidores a quienes la música los hizo sentirse, por casi tres horas, un poco más tranquilos que en días anteriores.

Pero la música no sólo funcionó como catarsis de las emociones encontradas que todos los presentes vivían en el recinto, también se convirtió en una poderosa arma para recordarle al público que hay que seguir apoyando a los damnificados de los sismos de septiembre.

Por esta razón, la banda colocó en las pantallas laterales, los teléfonos y direcciones de los lugares para hacer donaciones y las de los centros de acopio, entre ellos el del Lago Tanganica 67, así como la precisión de que la taquilla de la noche era donada a los afectados.

“Dentro de las donaciones está la Cruz Roja, la Fundación Toledo… Vamos a tratar de diversificar la donación porque hay mucho por hacer. Desgraciadamente lo que pasó es muy doloroso, de alguna manera es el final de un principio y tenemos que seguir trabajando todos juntos y en ese sentido apoyaremos de todo corazón en todo lo que sea necesario.

Esta canción la queremos dedicar a las víctimas del sismo, a sus familias y que el dolor se vuelva fuerza, que nuestros muertos bajen con las lluvias y siembren nuevos caminos”, señaló Saúl antes de que las primeras notas de Antes de que nos olviden provocaran una enorme ovación.

Canciones como Miércoles de ceniza, De noche todos los gatos son pardos, Metamorféame, Aviéntame, Afuera, Perdí mi ojo de venado, Aquí no es así –donde una chica que se encontraba frente al escenario levantó una manta que decía “Ni una menos”, recordando los feminicidios que han sucedido en el país, la cual Diego tomó y mostró al público- y Nubes, fueron los temas con los que Caifanes se aproximaba al final, no sin antes dejar que Diego tomara el saxofón e interpretara las notas del Himno Nacional, llenando de orgullo a los presentes que le dieron voz.

De todo corazón, le queremos hacer un homenaje a todos los voluntarios que salieron a las calles a mover escombros, que sacaron cuerpos, arriesgaron su vida, a los Topos como a toda la gente civil que iba y venía con amor y fuerza, todo para ayudar. No hay palabras para agradecerlo. Con todo el amor, el respeto y la admiración esta canción es para todos ellos”, dijo Hernández.

Así las notas de Vamos a hacer un silencio lograron que la mayoría del público levantara uno de sus brazos con el puño cerrado –la señal que se utilizaba en los edificios colapsados para guardar silencio durante la búsqueda de vida-, mientras que fotografías de lo sucedido durante la semana del 19 de septiembre se proyectaban en la pantalla, siendo Frida, la labrador de rescate de la Marina, la que arrancó los aplausos.

También hubo espacio a los homenajes cuando la imagen de Juan Gabriel apareció en la pantalla y las notas de Te lo pido por favor sonaron; mientras que el fallecido David Bowie se hizo presente, nunca mejor dicho, con Heroes, a la cual siguieron No dejes que, La célula que explota y La negra Tomasa.

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